Escritos y publicaciones




Efímera belleza

Su belleza resplandecía a la luz de la luna, que resaltaba su blanca piel entumecida por la todavía caliente sangre, que teñía las sabanas que solo unos minutos antes; habían sido testigo de la pasión que allí se prodigaban los dos como cada noche.
Celia, yacía inmóvil recostada sobre la almohada que él mismo le había colocado, para dar un aspecto menos grotesco al escenario que se cernía ante sus ojos; pues no podía permitir que aquella escena mediocre fuera fotografiada horas después. Se había encargado también, de colocar sus manos y sus piernas en una sugerente posición para que sus protuberantes curvas descubrieran su hermoso cuerpo. Tras peinarla, había dejado caer uno de sus rojizos mechones sobre su pecho izquierdo cuyo pezón asomaba entre su rizado y largo cabello que descendía hasta su estrecha y marcada cintura que horas atrás, había besado con pasión antes de hacerle el amor por última vez.

Microrelato presentado al concurso de Castle de AXN la audiencia ha escrito un crimen en Noviembre del 2016.




Poder amarle de nuevo

Solo me quedaba la esperanza de que algún día conseguiría cumplir todos mis sueños, y aunque iba a ser una larga espera, aquella ilusión era la que me mantenía viva, la que me hacia continuar caminando en la vida, sin saber que vendría después, solo intentando continuar…

Los últimos años no habían sido los mejores la verdad, ni siquiera habían llegado a ser buenos, al menos para mí. El deseo de encontrar algo que me motivara, algo que me apasionara, que me llenara tanto, era tan grande y tan improbable que solo pensarlo me derrumbaba. Veía pasar el tiempo demasiado deprisa como para lograr encontrar aquel milagroso motivo que consiguiera que yo viviera como una más, sonriendo a la vida, gritando lo maravilloso que era vivir. 

Pero en esos momentos solo sabia lamentarme, y solo cuando ya lo daba todo por perdido apareció él. Tan increíblemente perfecto a mis ojos, era sin duda lo que había estado esperando todos aquellos largos años de angustia. Era amable, guapo, irresistiblemente guapo; con un aire desaliñado pero que conseguía volverme loca solo con verle sonreír. Su mirada era tan profunda que hasta parecía poder estar viendo todo lo que pasaba por mi cabeza en esos instantes, era realmente extraordinario.


Al verme, se paró en seco, a unos metros de mi, como una estatua inmóvil, me observaba firme pero sereno, tranquilo, relajado, tanto que conseguí poder coger aire y tranquilizarme en cuestión de segundos. Pronto empezó a caminar hacia mí, decidido pero inseguro en su mirada, como esperando ver cuál sería mi respuesta; ya solo a unos pasos de mi conseguí mirarle a los ojos y tras unos momentos que parecieron eternos sonrió. Fue entonces, cuando comprendí que nunca más iba a estar sola, cuando al fin una felicidad inmensa recorrió todo mi cuerpo. Mis ojos empezaron a derramar lágrimas, lagrimas que ponían fin a esos dolorosos años y daban comienzo a los que serian los mejores de mi vida.


Él, con sus manos temblorosas, seco con delicadeza las lagrimas que se deslizaban por mis mejillas, sus ojos brillaban como nunca, sus labios parecían poder sentir. Aquel maravilloso momento me impedía respirar, me impedía decir cualquier cosa que sintiera, tan solo quería abrazarle, sujetarlo con fuerza para que ya nunca se fuera de mi lado.


Sujetándome por el cuello me acerco hasta sus labios, podía sentir sus rápidos latidos a través de sus manos, podía sentir su respiración. De repente, todas aquellas emociones que nos envolvían, cesaron. Levante insegura y pausadamente la vista, y cuando pude ver sus verdes ojos que acompañaban a su cabello castaño, me beso. Apasionado pero lento, con fuerza pero con calma, delicado pero deseando poder amar, deseoso de estar ya por fin amando, no pudo resistir y sus besos fueron cogiendo fuerza. Deseosos de estar amando.


Relato literario del año 2014

No hay comentarios:

Publicar un comentario