lunes, 26 de junio de 2017

Hoy me han aconsejado que no de consejos

Es curioso como a cada persona un mismo hecho le puede llegar de formas tan diferentes. De eso, me di cuenta cuando hace unos diez años una profesora nos llamo para explicárnoslo a modo de juego. Nos hizo sentarnos en el suelo espalda contra espalda, y nos pregunto que era lo que veíamos. Claro está, que aunque las dos nos encontrábamos en la misma habitación, no veíamos las mismas cosas.
La cuestión, es que aunque eso es algo que ha seguido presente en mis pensamientos, parece que a veces no nos damos cuenta de ello y creemos ciegamente que lo que nosotros sentimos o pensamos, es lo mismo que sienten o piensan los demás. Y esto, no trae más que frustraciones y malos entendidos al no ser capaces de ponernos en la piel del otro y reflexionar acerca de que motivos puede tener la otra persona para pensar diferente a nosotros.
Pues bien, eso me ha sucedido a mí hace unos días. Me sentía mal porque no entendía por qué por el simple hecho de dar mi apoyo, mi ayuda o defender a alguien, eso era visto como algo negativo y se me consideraba como una persona cabezota que siempre quiere tener la razón.
Lo que para mí era un simple comentario a modo de feedback, para la otra persona el que yo respondiera a su comentario (aunque fuera a su favor) implicaba estar invalidando su opinión y por tanto su verdad. Algo que por nada del mundo, se me abría podido pasar por la cabeza.
Por ello, es por lo que me han "aconsejado" no dar consejos, que no de mi opinión si no se me pide de forma explícita que lo haga.
Aunque voy a medir mis palabras con cuidado la próxima vez que lo haga, no voy a dejar de responder cada vez que alguien me cuenta algo, pues ello indicaría que o bien no me importa en absoluto lo que me están contando, o bien no estoy prestando atención alguna; algo que pienso sí sería ofensivo para la otra persona.

No hay comentarios:

Publicar un comentario